Nuestros mayores se forjaron en un contexto de represión dictatorial, cargando con la herencia de una guerra que no se zanjó por pactos ni contrapartidas. Crecieron en las cenizas de los vencidos, acatando la voluntad de los vencedores. Y ese humus les fortaleció en la lucha durante la denominada transición democrática. Por eso hoy, curtidos
Autor: Ana de Lacalle
Hay desencuentros que nacen incluso antes de ser concebidos, desde el instante en que la niebla interna de uno se expande sin remisión a cualquier otro.
Originalmente publicado en FILOSOFIA DEL RECONOCIMIENTO:
En esta sociedad del instante, la rapidez y la eficacia donde simultáneamente se produce una falta de Trabajo para un sector importante de la población, está teniendo lugar un fenómeno paradójico, casi antitético que agudiza aún más la Sociedad dual de la que se viene hablando. No estamos, ya…
Originalmente publicado en FILOSOFIA DEL RECONOCIMIENTO:
Inhibiendo al mundo, podemos deslizarnos como culebras entre los resquicios de su lentitud, para advertir la ubicación subrepticia que se muestra como propia, tras el fracaso reiterado de transitar por un hábitat que no podemos apropiarnos.
Podemos atravesar el invierno más crudo jamás conocido, pero no hay circunstancias que legitimen tiranizar, precisamente, a los que te arropan con su desvencijada manta.
Quien no posee control sobre los propios límites se desintegra.
No hay muertes negras ni blancas en vano, porque aunque la justicia esté repleta de matices, paradójicamente carece de color.
Quien arrasa todo cuanto le resta por un acceso de rabia devastadora, probablemente carecía de conciencia de lo preciado que era aquello, aunque aparentemente mínimo, que destellaba un brillo genuino y único.
Originalmente publicado en FILOSOFIA DEL RECONOCIMIENTO:
“La muerte es un estado de perfección, el único al alcance de un mortal”. Sugerente observación de Cioran que puede ser aplicada tomando como perspectiva cualquier atributo. Pongamos, por caso, que la vida sea el estado de perfección, el único al alcance de los vivos. Siendo ambas aseveraciones creíbles,…
Por cada instante que demoramos una expresión de amor, cavamos pozos de resentimiento desproporcionados –por miedo- en relación a la negativa dada. Acaso porque la carencia deja rastros imborrables.