Ignorantes iniciamos la travesía del tiempo que nos ha sido dado, y ese tránsito nos hace menos profanos o más indolentes.
Autor: Ana de Lacalle
Y si en un intento fructuoso lográramos ese instante de plenitud ¿habríamos atinado con argumentos irrefutables sobre el no-ser de la nada y la continuidad del ser? O quizás simplemente ¿hubiéramos trastabillado con un punto entre la nada, a su vez rodeada de otros puntos? Y siendo posible esto último ¿qué nos aporta al problema
Zygmunt Bauman nos ha dejado; en un mundo complejo que se resiste a toda interpretación y previsión. El maestro polaco nonagenario con su rostro marcado por los trágicos sucesos del siglo XX, nos lega su última obra “Extraños llamando a la puerta” en la que intenta arrojar luz sobre los acontecimientos políticos, sociales y económicos
Algunos optimistas suman los dígitos del año recién estrenado y auguran que este será el año diez. También podría aventurarse que será un año diezmado que quizás no rompa la línea narrativa de la historia de los últimos tiempos. La benevolencia engendra imposibles que se desvanecen al instante.
La cadencia de quien vive contrasta con la decadencia de quien existe. Ambas con la placidez de los reposados.
Embriagarse por una mirada deviene el éxtasis de algo prometedor, o la resignación ante lo sumo.
Hará un par de años se publicó un libro bajo el título “Huérfanos de Sofía” con la voluntad, por parte de su coordinador y algunos de sus colaboradores, de que esa atinada presentación funcionara como un espanta-sucesos indeseable. Hoy, gracias a una serie de televisión catalana que se ha exportado a otras cadenas, incluso de
La adulación carece de veracidad ya que la intención es provocar el agrado en el sujeto lisonjeado. No siempre que se produce la sensación por parte de quien lo recibe se ha efectuado realmente un acto de adulación. A menudo los elogios, que son auténticos reconocimientos de los méritos ajenos, son percibidos como un burdo
Cuando agazapados en un instante, ejercemos toda la resistencia que nos ocupa para no abandonarlo, algo extraordinario está aconteciendo. Quizás tan solo eso sea la auténtica Vida.
Escatimamos esfuerzos por fatiga, nunca menguados de coraje.