Siendo individuos encarnados prescindimos mentalmente de dicha sujeción, empecinados en devenir pura evanescencia que nos garantice la eternidad. Una quimera absurda, aunque fuera posible, a tenor de que la vida es un existir desnortado.
Categoría: Anagramas
Israel, tal vez el pueblo mal elegido. Aunque “muerto Dios”, solo cabe pensar que se eligieron a sí mismos, porque no siendo el único víctima de un terrorífico genocidio ¿por qué no elegir al hombre, verdugo y víctima de su depravación? Basta de egolatrías y exigencias que solo llevan a la autodestrucción.
A consecuencia de la denominada crisis económica, los sindicatos se han revelado como transparentes herramientas del poder político-económico, vendiendo los derechos laborales y sociales tan duramente conquistados. El paro, la precariedad laboral y las pensiones son hoy reivindicaciones de colectivos cívicos concienciados de la inminente necesidad de prescindir de las representaciones y actuar masiva y
Si el agudo jolgorio de las aves pudiera insuflarnos la esperanza de una nueva primavera, removeríamos la corriente del viento con cada decidido gesto. Pero, decae el silbido conforme avanza el día y con él, un silencio fúnebre sin aire, ni visos de mutaciones inéditas. Las aves solo anuncian el amanecer cotidiano, sin pretensión alguna.
El desvelamiento de lo oculto conlleva una abrupta reacción que evoluciona desde la incipiente negación de lo revelado hasta la indignación desmedida por el engaño. Tras ello, la aceptación y resignación melancólica que merma la voluntad, o sea toda potencia de cambio o alteración, ante la evidencia de que lo posible ya fue consumado. Solo
Lo que deviene más devastador de algunas sentencias judiciales –la Manada es una más, a pesar del valor simbólico que ha adquirido- no es únicamente la cosificación y el ninguneo de la mujer, sino que dan pábulo para que otros depredadores con una sola cabeza –y no hablo de la que aloja el cerebro- continúen
Quien renuncia a desear se entierra lentamente en la desesperanza y la nada, porque los deseos son impulsos vitales que nos hacen sentirnos y querernos vivos para la consecución de lo anhelado. Si nos avezamos a la renuncia moralista –en ocasiones nada sustentada éticamente- vamos adentrándonos en la caverna donde aguardan los despedazados.
Ser mujer es la desventaja, en un mundo donde el poder es marcadamente masculino, y solo el cuerpo parece concedernos el derecho a existir. Eso sí, sometidas a los impulsos descerebrados del macho. Por eso cuando, con malevolencia, se habla de la feminización de las sociedades, debemos entender que los hombres han empezado a tolerar
Nuestra consciencia lidia por sustentar un relato coherente que nos permita dormir. Y es, ese estado, precisamente el que boicotea todo el afán, sacudiendo las falsas raíces del decir premeditado. Los sueños, como representaciones espontáneas de la mente, constituyen la voladura de todo discurso ajeno a las profundidades del yo. El soñar es, a veces,
Nada más certero que la impotencia que se deriva del amor genuino, porque donde el otro se ha diferenciado como tal, la distancia exigida solo nos permite la tenue consolación de acompañar, estar en disposición, pero nunca interferir sin ser requeridos por el ser amado, aunque éste sea una extensión, en su origen, de las