Categoría: Anagramas

Del placer a la felicidad

El placer es un  tiempo –más o menos duradero- que nos brinda el regocijo de los sentidos. A partir de ahí, hemos creado un concepto como la felicidad, que sería un estado permanente de una diversidad de placeres, no solo sensoriales, sino también emocionales e intelectuales cuyo horizonte nos alienta en la vida. Pero,  más

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El tiempo perdido

Ningún tiempo es perdido, entendido como período infértil, en blanco. Todo cuanto aconteció, hicimos o quisimos, pasivamente, reducirnos a reacción, fue necesario para constituir quién somos. Obviamente, no hay tiempos determinados, pudimos ocuparlo de formas diversas con nuestras decisiones y acciones –sin menospreciar las limitaciones- pero una vez sustanciado, no podemos dar cuenta de nosotros

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Imprescindibles

Cualquiera puede abatirse en el trasiego cotidiano acelerado y exigente. Si, además, pretende ahondar y cultivar su interioridad con el coraje de la autenticidad, no es preciso que ningún caritativo ajeno lo remache con una puya letal. Sustentar la vida, en esta doble vertiente antagónica, es condición suficiente para abandonar, o en algunos casos para

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La imagen, ser, aparentar

Que alguien  no sienta ningún tipo de satisfacción retratándose puede situarlo como un “fuera de su tiempo” o, quizás más apropiado, como alguien que no se reconoce en una imagen gráfica de sí mismo. Aun habitando una cultura más de instantáneas que de palabras –la imagen fluye con rapidez, la palabra perdura aunque con más

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El fin de la vida, no la razón de ser.

Sea, tal vez, más accesible para nuestras necesidades la búsqueda de un para qué, que de un porqué de la vida, ya que renunciar a las causas que nos trascienden o no, y ubicarnos en los fines que en el ámbito de lo existente –ya que hemos desistido de sumergirnos en los trascendente- nos compete

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