Estremecido por las noticias que emitía la televisión, se vio forzado a desconectar la “caja tonta”—que cada vez percibía como más hábil y sutilmente manipuladora de la opinión pública—. Así que abandonando el sofá, se desplazó hacia la cama para intentar deleitarse con una lectura. Siendo amante de los clásicos decidió enfrentarse a “El
Categoría: Relatos y otros
La cruda existencia nos vuelve vulnerables: desprendidos de lugar propio, devenimos víctimas golosas de pasiones desatadas, desnudas de convenciones que nos arrostran, someten y deslumbran. Solo, cuando la voracidad del impulso que busca satisfacción como lenitivo benéfico para soportar lo absurdo, que se encarniza en lo más rastreramente cotidiano, se va desvaneciendo, retomamos
La urbe se extendía por una explanada abrupta. Su fisonomía espejeaba los rasgos diversificados que delataban incisiones profundas en el espacio social. Una zona ornamentada de grandes chalets con jardín, piscina y cualquier otra variedad de boatos cuya profusión resultaba exorbitante; otro encuadre de edificios compuestos de pisos de generosa extensión y ciertas comodidades; y,
En un arrabal anexo resguardo discretamente la pena, inhumada como si hubiese fenecido a base de ignorarla. Y nadie piense que se apoderó de mí la vergüenza o el pavor de traslucir debilidad ante los fisgoneos ajenos. No, es mi propio temor por sentirme poseída y embadurnada de brea líquida; esa que ennegrece el alma
Susurramos las palabras con un discreto temblor ante el miedo de agraviar, sin voluntad de ello, a quienes nunca deberían sentirse aludidos por su eco. Y este delicado gesto nos honra. Mas, sería paradójico que nuestra tenue voz se diluya como un murmullo residual sin que quienes deberían reaccionar ante semejantes aseveraciones se zafen por
Vacilando entre el desasosiego enquistado por un no-pasado y el apremio urgente de proseguir estando, a su pesar, le sobrevino un vahído inusitado hasta entonces. Le pertenecía un cuerpo fortalecido e inmune a los vaivenes del alma y aquel suceso que le trasladó durante un lapso mínimo de tiempo al paraíso de la inconsciencia, se
ARTÍCULO DE REFLEXIÓN sobre las paradojas humanas https://letrasypoesia.com/2020/01/19/la-incertidumbre-de-los-tropiezos-vitales/
Agazapado, entrelazando sus miembros periféricos como un infante que se escurre entre su propia oscuridad para dejar de estar, se mantuvo durante horas, casi sin respirar; su deseo era abandonar esa presencia que lo delataba y lo tornaba diana de dardos envenenados. En un rincón, recubierto de penumbras, creía hallarse indemne, protegido por inexistente y,
Jaume tenía un rostro enjuto que intentaba esbozar una sonrisa. Mas su presente –desconozco mucho de su pasado- no propiciaba gestos de regocijo. Se hallaba solamente acompañado por la fiel generosidad de alguien que creyó que lo amaba; pero cuando ella se apercibió de que entre ellos no había más que necesidad, era tarde, demasiado
Diluvia con una compulsión rabiosa y vengativa, entre rayos y truenos que descargan violentamente su ira contra todo aquello con lo que colisionan. Los antiguos hubieran sentido la acción tormentosa como la manifestación de la inquina divina. Nosotros no. Porque sabemos las razones meteorológicas que justifican este fenómeno; lo hemos despojado del carácter de acto









