Jaume tenía un rostro enjuto que intentaba esbozar una sonrisa. Mas su presente –desconozco mucho de su pasado- no propiciaba gestos de regocijo. Se hallaba solamente acompañado por la fiel generosidad de alguien que creyó que lo amaba; pero cuando ella se apercibió de que entre ellos no había más que necesidad, era tarde, demasiado
Categoría: Relatos y otros
Diluvia con una compulsión rabiosa y vengativa, entre rayos y truenos que descargan violentamente su ira contra todo aquello con lo que colisionan. Los antiguos hubieran sentido la acción tormentosa como la manifestación de la inquina divina. Nosotros no. Porque sabemos las razones meteorológicas que justifican este fenómeno; lo hemos despojado del carácter de acto
La estancia se extendía a lo largo de unos trescientos metros cuadrados en forma rectangular y alargada. Sus habitantes solo ocupaban la mitad del espacio, separando la zona habitada por medio de una puerta ocluida, como si de un intestino se tratara el conjunto, que permitía su desbloqueo a voluntad. Pero, cierto día a raíz
Acaso desconoces la espera de esas niñas creciditas, que ya se tiñen las canas, y por ello las alumbra la madurez de la humildad, la comprensión y la aceptación de cómo sea, quien sea. Distintas, entremezcladas y unidas por un pasado común que protegen entrañablemente, aúnan sus habilidades de búsqueda para agostar la dilación de
Algunas veces me agota escribir, otras me satura no hacerlo. Será porque algunos vadeamos entre la posición óntica asignada y la negación obcecada de alternativas, persistiendo en el desguace de la insatisfacción como si paradójicamente nos gratificara. Ostentamos un antagonismo sustancial como si esa radicalidad fuese un gesto de heroicidad. Y solo la experiencia nos
Recuerdo, entre los rastros benéficos de una adolescencia turbulenta, la biblioteca que humilde y con escasos recursos se mantenía en mi barrio, en un lateral de la plaza a la que muchos acudían para actividades diversas: encuentros y desencuentros violentos. Constituía mi oasis particular porque me concedía la posibilidad de aislarme, desconectar de una realidad
La hartura genera protuberancias por toda la superficie de mi cuerpo. Percibo masa excedente acumulada en las caderas, el torso. Las extremidades se asemejan a morcillas carentes de tono violáceo, que me indica que la mutación de mi físico no responde a una precipitación desde una altura desmedida y su posterior caída. Soy una amalgama
Ensamblados en un muro, como la robusta madera inerte, se hallan los rostros de los que van a morir, el cuerpo tiritando víctima de sus descargas neuronales que han enloquecido, entre la contradicción de provocar la reactivación motora de los miembros o la parálisis prudente de estos, por si en el último microsegundo los verdugos
Llueve, llueve… no cesa de llover; se precipitan lágrimas desmesuradas que parecen proceder de un cielo invisible, encapotado de nubes, neblinas opacas que ciegan ese azul celeste que añoramos. Oí decir, tal vez de niña, que los ángeles, esos seres deseados para guardarnos del mal, llantean a menudo al observar cuanto acontece en la tierra:
Tengo el placer de presentaros la obra «TREN SIN PARADA» del colectivo de escritores LETRAS&POESÍA, en la que colaboro con un relato sobre el amor a los hijos. Tren sin Parada es una compilación inédita de poemas, relatos y reflexiones, donde se abarca el amor desde diferentes perspectivas. Un viaje que empieza con el amor









