Si las divergencias ideológicas o metaideológicas desbalagan los lazos afectivos incardinados en los piélagos más íntimos y nutridos, habremos fracasado como sujetos humanos potencialmente capaces de objetivar las cosas, y establecer lo fundamental y lo secundario.
Autor: Ana de Lacalle
Vivimos momentos especialmente sensibles, las mujeres. El esfuerzo por reconstruir nuestra condición se halla entremezclado en un marasmo de reivindicaciones y reflexiones sobre la cuestión del sexo y el género, e intuyo que son y deberían ser dos cuestiones bien diferenciadas. La cuestión de la condición femenina consiste en reclamar la igualdad de trato y
Anhelamos, deseamos y ansiamos lo imposible, porque lo que aparece a nuestro alcance se nos antoja tan dramáticamente conformista que se revierte en el punto de inflexión, a partir del cual nuestro querer deriva en insaciable. Esta hambruna de lo inaprehensible se despliega infinitamente, cercenada como aspiración fundamental al entrar en contacto con un mundo
Hay arañas que tejen su tela en cerebros mutilados. Su carencia de actividad neuronal es añeja y la laboriosidad paciente y constante de aquellas percute en esas zonas inertes. Sin sinapsis, ni transmisiones electroquímicas se inhiben emociones, razonamientos, ideas y los arácnidos se ceban como termitas ansiosas en el marasmo neuronal. Este tipo de individuos
La ironía y la agudeza verbal espontáneas son estrategias incorporadas por el individuo que pueden contribuir a su salud mental. Es decir, siempre que no se utilicen para dañar a otros, sino como lenitivos para sobrellevar la existencia.
“Reconocemos que lo mejor que se puede encontrar en el mundo es un presente indoloro, tranquilo y soportable: si lo alcanzamos, sabemos apreciarlo y nos guardamos mucho de estropearlo con un anhelo incesante de alegrías imaginarias o con angustiadas preocupaciones cara a un futuro siempre incierto que, por mucho que luchemos, no deja de estar
El daño infringido es proporcional al dolor que se manifiesta como sufrimiento, vivencia subjetiva, de ese mal recibido. Hay quien prefiere ser causa del daño que paciente dolorido, aunque a menudo una misteriosa justicia universal, devuelve lo dado en proporciones supinas, y esa posibilidad, siempre incierta, puede aliviar el sufrimiento – quizás sea venganza, o
Creemos decidir lo que hacemos, como conciencias independientes que se substraen del entorno en que se materializan, y cual aves que nos parecen revolotear a su antojo, nos asemejamos a su caprichoso vuelo. Pero, no nos apercibimos que esos aleteos son necesidades imperiosas de avechuchos mediocres que circunvalan lo dispuesto, de igual manera que nuestras
Si la ley, en un marco democrático, es un precepto dictado por los representantes de la soberanía popular en consonancia con la justicia y para el bien de los gobernados, entonces cualquier transgresión de la ley es un acto violento contra el pueblo o los ciudadanos y, por ende una rebelión, es decir, levantamiento público
“No me estoy enterando de nada” fue la sentencia con la que abandonó su estado onírico y se incorporó a una vigilia cansada. Desconocía si era un reproche contra el disfraz de relato ficticio que adoptaba el sentido latente de sus pesadillas, o por el contrario un lamento por su incapacidad de comprender. Sea como