Entre perder, y encontrarse perdido -curiosa paradoja- la diferencia es de acción y sinsentido –hallarse cuando el quid es no hallarse-
Autor: Ana de Lacalle
Desvivirse sería estrictamente retroceder a etapas anteriores de la vida. En rigor, no podemos más que intensificar el desgaste vital y vivirnos más de lo apropiado. Pero tampoco la híper-vida garantiza lo incierto que andamos anhelando. Ya no hay dilema hamletiano, porque ambas opciones tienen la misma respuesta.
Si quien te quiere te hará llorar, deberíamos optar por la indiferencia infinita. Luego están los que no te quieren.
El cáncer es sin duda la enfermedad de finales del S.XX y principios del S.XXI. Su extensión, virulencia y mortandad la han convertido en la principal causa de muerte natural. Esta verdad reconocida, que muchos intuíamos aunque solo fuera por una burda inducción de los casos que directamente afectaban a los allegados, y a los
Son muchas las páginas escritas sobre la posible vinculación de la locura y la genialidad, pero creo que no tantas sobre el miedo que el loco puede infundir al psiquiatra o terapeuta y las estrategias que éste urde para protegerse. Hace unos días el interés por el tema me llevó a la última publicación de
La generosidad no cabe nombrarla, se despliega silenciosa como un aroma envolvente alrededor del otro. Al contrario, quien se jacta de ella parece querer arraparse como una sanguijuela, que aprovechando el equívoco dulzor del entorno, absorbe lo que es ajeno en lugar de desprenderse de lo propio.
Los que hemos sido profesores, quizás solo algunos, no pretendo caer en generalizaciones siempre distorsionadoras, mantenemos una melancólica añoranza con el trato y la relación que tuvimos con los alumnos. Cierto es que, con los años se difuminan rostros y nombres, pero no la experiencia que te proporcionaron esos adolescentes, que podían tener carencias como
Hay un libro del que solo he iniciado su lectura “Tú no eres como otras madres” cuyo título –y presentación en la contraportada- se me muestra especialmente sugerente. La autora, Angelika Schrobsdorff, recrea la biografía de su madre, una mujer perteneciente a una familia de la burguesía judía de Berlín, liberada de prejuicios y que
Permanecer sin motivo, es entregarse a la inercia.
“Quien juega con fuego se quema” expresión de contenido metafórico, pero para mentes obtusas, caduco por su literalidad, debería reformularse, para mayor compresión de los arrogantes, tal vez en “El fuego quema indiscriminadamente”