Las descripciones simplificadas de un genocidio permiten distanciarnos de sus autores. Son tan malvados que no podemos ni imaginarnos haciendo lo mismo. Pero si tenemos en cuenta la terrible presión bajo la que actuaban, automáticamente vemos reafirmada su humanidad y eso es algo muy alarmante. Nos vemos obligados a contemplar la situación y a preguntarnos:
Autor: Ana de Lacalle
Aquel que detiene el tiempo y desocupa el espacio habitual, para vivirse en un breve paréntesis desconocido, no siempre huye, acaso hurga y se inquiere como nunca.
La belleza puede ser mera estética formal al uso, es decir sensibilidad moldeada culturalmente, o por el contrario ética del ser. Cuando nuestros maestros los griegos fusionaban lo Bello con lo Bueno solo puede ser entendido como unión del deber ser, con el ser. La belleza, el máximo esplendor del humano se daba en esta
La distancia, que un sujeto interpone con un acontecimiento, modifica su percepción emocional, pero no la anula. Desestimamos la conocida frase de la distancia es el olvido. Este, en cuanto es buscado con plena conciencia, es por definición imposible, ya que olvidar es dejar de tener en el afecto o afición a alguien o algo,
Del deseo cotidianamente frustrado nace una tristeza crónica, porque los anhelos no se eligen.
Puede que sigamos por mucho tiempo divagando sobre si hay reto para el hombre, ya no postmoderno, sino mejor posthumano. Ese sujeto post nihilista –obsérvese la pérdida de nuestra señal de identidad, por eso solo somos post en referencia a- que resultó después de haber enterrado definidamente a Dios. Y aunque tenga apariencia regresiva la
Si los que son felices comen perdices, y los hay que sin ser felices han comido perdices, ¿qué podemos deducir cuando veamos a alguien comiendo perdices? Que todo es poesía. Fueron felices y comieron perdices. Pues vaya chasco.
Hay quienes se sienten reforzados en su autoestima escuchando como un susurro ese eslogan tan americano de “tú puedes”. Parece que se empoderan de sí mismos y se van sintiendo aptos para realizar aquello de lo que realmente eran capaces. Otros, al contrario, ya hacen lo que pueden y ese mantra opera como una exigencia
Los buscadores son aquellos cuyo sentido vital es no cejar en el empeño de hallar lo inédito y lo ignoto Hábiles, buscadores, sin duda, de sentido cuyo contenido es inagotable. Ese es su más ilustre hallazgo.
Se dice que en las discotecas para adolescentes –denominadas de 16 a 18- se lleva el reguetón para poder “restregar la cebolleta”, expresión coloquial de los protagonistas que acuden al bailoteo. Ellas – o muchas- ven normal que ellos encajen cadera con cadera por detrás sin previo aviso, y hayan abandonado la caducada y cortesía