La voluntad se disfraza de un querer aceptado y loable. Pero, tras esa vestimenta algunos perciben intenciones de aumentar las expectativas y la exigencia. Aunque no sea así, y no ocurra más que una excitación de la hipersensibilidad en relación a los temores que conlleva la responsabilidad. Al fin y al cabo, unos quieren lo
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Qué distancia reiterada, causa añeja de la nada interior, que rezuma el mismo agrio rumor exigiendo una entereza ajena, a quien más debilitado está. Qué burda repetición del pavor inapropiado por parte de quien debe sustentar y sostener al ya malogrado emocional. Sin reparación, ni sostén posible se amplía el vacío que desemboca en el
Escuecen aún las llagas de una vida no intencionada. Tal vez porque cicatrizan mejor las heridas por causa propia, que aquellas infringidas por el sometimiento ajeno, hurgadas después incisivamente. Acaso resta seguir contemplando cómo supuran o suturarlas definitivamente, porque vivir es un corto tiempo que nadie puede vetarnos.
Existe un lugar oculto donde reposan tus cenizas, cubiertas de hojas muertas y llovidas del invierno. Ahora, que ya se aventura la primavera se esparcirán, como polvo que éramos y somos, azarosamente entre los brotes verdes que culminan en flor. Ya no serán más que un recuerdo, un símbolo de un adiós, silencioso y
La dignidad con la que nacemos en calidad de humanos debe ser respetada por el resto de individuos de la especie. Sin embargo, ese derecho que se nos concede, de entrada, exige su reafirmación durante el periodo vital en la medida en que nuestras acciones refuercen ese merecimiento. Es, algo así, como si un derecho
La aparente calma se perturba súbitamente por las náuseas que derivan en la excreción de una sierpe bucal, como si de residuos se tratase. Lo cual indica que ya no hay digestión posible de lo ingerido, ni en tal caso metabolización que depure lo aprovechable de los deshechos. El ofidio no es más que el
Horrorizados por el salvajismo de “seres” como Bashar Háfez al-Ásad, presidente de Siria tras suceder a su padre que gobernó durante veintinueve años, que asesina impunemente a civiles gaseándolos con armamento químico, disponemos de la constatación empírica, una vez más, de que el holocausto de la segunda guerra mundial no fue más que el instante
¿Cómo debe ser la vida sin la sombra alargada de la culpa? Se ha desvanecido definitivamente entre llamadas y visitas que horadaban la conciencia, envuelta de toda la ambivalencia emocional que cabe entre el dolor padecido y la pena. Cómo debe ser la vida sin ti, sin él, ausentes ya, por siempre; reelaborando a partir
El sistema social ha intentado centrifugar lo diferente y lo normal para depurar sus límites, insertando un mazazo mortal a quien pretenda legitimar insurgencias en nombre de la igualdad. Pero, puesto que este sistema no aspira al bienestar de sus miembros, ha ninguneado a lo distinto o anormal inerme y sin fuerzas para rebelión alguna.
No todo lo que puede ser dicho debe decirse, porque no hay “verdad” despojada de emociones, ni “hechos” que por sí mismos den cuenta de lo significativo. A causa de la incontinencia verbal, se pueden generar falacias y distorsiones que para nada se ajusten a lo acontecido.