Categoría: Anagramas

Lo anormal

El sistema social ha intentado centrifugar lo diferente y lo normal para  depurar sus límites, insertando un mazazo mortal a quien pretenda legitimar insurgencias en nombre de la igualdad. Pero, puesto que este sistema no aspira al bienestar de sus miembros, ha ninguneado a lo distinto o anormal inerme y sin fuerzas para rebelión alguna.

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Maternidad

La maternidad debería ser una opción, no un sobrecogimiento, porque el cordón que une ambos cuerpos no es más que la metáfora del vínculo que, como madre, se prolonga ad infinitum. Aunque los hijos deban crecer sesgando el cordón que podría atenazarlos e incapacitarlos para vivir, las madres nunca podrán dejar de sentir su ser

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Semana ¿Santa?

Un Estado de derecho, democrático y, por ende, aconfesional no puede estar gobernado por quienes hunden sus raíces en la nostalgia de tiempos pretéritos, o en los residuos indisolubles de una dictadura que fusionaba poder político y catolicismo. Pero, el juego democrático, ese que exige el respeto a la voluntad del pueblo, como si éste

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Des-quiciarse.

Desquiciarse, perder la firmeza, es un estado mental al que está sujeto cualquiera, como posibilidad, si consideramos los acontecimientos desgarradores que podrían sobrevenir. Por ello, al menos, deberíamos omitir los juicios gratuitos sobre los que, para su desgracia, se trastornaron y perdieron la compostura en ese tipo de circunstancias “des-quiciantes”. Tan solo el compasivo es

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Escuela como centro de ocio

Si convertimos la escuela en un centro de ocio, la vida será un escollo insuperable. Engañados sobre lo que implica trabajar –aunque sea estudiando- surgirá una generación con fobia al esfuerzo y al fracaso, aspectos imbricados en el vivir desde el origen de toda sociedad humana. Diagnosticaremos nuevas patologías que serán la consecuencia de una

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Crucifixión

La crucifixión puede percibirse como un símbolo, sobre todo para los no iniciados en cuestiones teológicas, del castigo que padecen los honestos y consecuentes, aquellos cuya coherencia entre principios y acción no presenta más fisuras que las ajenas a la propia voluntad y querer. Pero, también como la devastada ventura que sufren muchos humanos por

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