¿Cómo debe ser la vida sin la sombra alargada de la culpa? Se ha desvanecido definitivamente entre llamadas y visitas que horadaban la conciencia, envuelta de toda la ambivalencia emocional que cabe entre el dolor padecido y la pena. Cómo debe ser la vida sin ti, sin él, ausentes ya, por siempre; reelaborando a partir
Categoría: Anagramas
El sistema social ha intentado centrifugar lo diferente y lo normal para depurar sus límites, insertando un mazazo mortal a quien pretenda legitimar insurgencias en nombre de la igualdad. Pero, puesto que este sistema no aspira al bienestar de sus miembros, ha ninguneado a lo distinto o anormal inerme y sin fuerzas para rebelión alguna.
No todo lo que puede ser dicho debe decirse, porque no hay “verdad” despojada de emociones, ni “hechos” que por sí mismos den cuenta de lo significativo. A causa de la incontinencia verbal, se pueden generar falacias y distorsiones que para nada se ajusten a lo acontecido.
La maternidad debería ser una opción, no un sobrecogimiento, porque el cordón que une ambos cuerpos no es más que la metáfora del vínculo que, como madre, se prolonga ad infinitum. Aunque los hijos deban crecer sesgando el cordón que podría atenazarlos e incapacitarlos para vivir, las madres nunca podrán dejar de sentir su ser
Un Estado de derecho, democrático y, por ende, aconfesional no puede estar gobernado por quienes hunden sus raíces en la nostalgia de tiempos pretéritos, o en los residuos indisolubles de una dictadura que fusionaba poder político y catolicismo. Pero, el juego democrático, ese que exige el respeto a la voluntad del pueblo, como si éste
Desquiciarse, perder la firmeza, es un estado mental al que está sujeto cualquiera, como posibilidad, si consideramos los acontecimientos desgarradores que podrían sobrevenir. Por ello, al menos, deberíamos omitir los juicios gratuitos sobre los que, para su desgracia, se trastornaron y perdieron la compostura en ese tipo de circunstancias “des-quiciantes”. Tan solo el compasivo es
Si convertimos la escuela en un centro de ocio, la vida será un escollo insuperable. Engañados sobre lo que implica trabajar –aunque sea estudiando- surgirá una generación con fobia al esfuerzo y al fracaso, aspectos imbricados en el vivir desde el origen de toda sociedad humana. Diagnosticaremos nuevas patologías que serán la consecuencia de una
No hay querer más elevado que dar la vida, por otras vidas; y hay una diversidad de maneras de poner la propia vida al servicio de los otros, a menudo monótona, cansina e imperceptible sin una mirada aguda. Pocos son capaces de ese gesto heroico, más usual es malgastar la existencia por abstracciones, metáforas y
La crucifixión puede percibirse como un símbolo, sobre todo para los no iniciados en cuestiones teológicas, del castigo que padecen los honestos y consecuentes, aquellos cuya coherencia entre principios y acción no presenta más fisuras que las ajenas a la propia voluntad y querer. Pero, también como la devastada ventura que sufren muchos humanos por
Desde el momento, en que cegados, no percibimos la barrera de nuestra finitud, nos concebimos siempre con el abanico de la posibilidad desplegado. Solo cuando se imponen como una losa los límites de nuestra existencia, sabemos lo que significa vagar en busca del tiempo perdido.