Mientras unos descansan y otros siguen con lo único que pueden hacer, el mundo vuelve a ser planeado por el narcisismo dantesco de dos gobernantes que utilizan, o exponen su poder armamentístico, como si adelantaran las piezas en el tablero de los peones con los que cuentan para la definitivamente autodestructiva tercera guerra mundial. Y
Categoría: Anagramas
Quizás la verdad no sea sino una exigencia humana de sentido. La búsqueda de lo auténtico, de la ultimidad armoniza con una realidad a desvelar, cuya conquista sea el anhelado hallazgo de la verdad. Siendo esto así, el sentido está arraigado a la vida, la cual queda exenta de toda vacuidad. Ahora bien, si en
Ante la exigüidad casi congénita de los excluidos se alza la indiferencia de los poderosos, que como tales imponen su sistema sin resistencia. Pero, simultáneamente se sonrojan los rostros de quienes creen verbalizar la injusticia, conscientes de la parvedad de sus palabras. De la lucha decadente pretenden hacer el estigma de las actuales generaciones, acaso
No hay “lágrimas de cocodrilo”, antes bien haya suma insensibilidad para reseguir el lagrimeo ajeno en su pálpito herido. Negado el llanto, como falsa estrategia, quedamos legitimados para, hieráticos, proceder a actuar con contundencia. Queda la conciencia, sosegada y tranquila dormita como un inocente rehén de su propia elocuencia.
UNA DESCONOCE LOS MOTIVOS QUE INDUCEN A ADQUIRIR MÁS RESONANCIA A UN ESCRITO ENTRE LOS LECTORES, pero sois vosotros quienes decidís. La posibilidad artística del lenguaje se halla en el uso metafórico de este y, en un plano distinto pero no menor, en el uso tácito de su contenido. Sin esta doble vertiente, su carácter
Somos reincidentes en ese sentir agudamente el no retorno ante la muerte y esa certeza pavorosa de que la vida ya fue y finiquitó acaso abruptamente y sin preaviso. Debiéramos aprender, de la sorpresa ajena, que lo que trazamos en un instante puede ser el legado eterno, y que las excusas que van legitimando la
La subversiva propuesta nietzscheana se situarse más allà del bien y del mal, puede entenderse no como el advenimiento de un posthumano (alguien de naturaleza más elevada), sino como la anticipación de la deshumanización negativa, en cuanto nos convertimos en seres amorales de forma absoluta. Aun no siendo este último en sentido de la superación
El sacrificio nunca es objeto de la veleidad. Sus naturalezas antagónicas, la renuncia por el otro, o el yo como lo sacrificial por una parte, y lo antojadizo y volátil por otra, se autoexcluyen como condición de posibilidad. Así, solo la voluntad firme puede elegir el sacrificio como acción.
Absorbiendo el jugo de un recuerdo se me antoja vívido el sabor de esas gotas, como si se objetivaran y se hicieran presentes al margen de mi gusto. Porque no es la degustación lo que revivo sino el hecho mismo, acaso una alucinación o un delirio que, ubicados en la ambigüedad de la existencia, son
Tentada la paciencia desde lejos, se consumió esa capacidad de soportar sin alteración aparente. Ahora, la reacción es íntima de la acción que la provoca y su naturaleza áspera y tajante. No conviene aguardar benevolencia ante las limitaciones reiteradas, aunque estén adheridas como una segunda piel y sean casi indiscernibles.
