Originalmente publicado en Buenos Relatos:
ANA DE LACALLE Deambulaba; oscilando entre la diversidad de posibilidades que debía haber de ser. En la némesis divina que acecha sedienta me recreaba, convencida tal vez de su veracidad y temiendo que su propósito de repartir justicia de forma equitativa, absorbiera mi ser para disponerlo tras mi muerte en…
Autor: Ana de Lacalle
El lenguaje constituye la manifestación de nuestra comprensión del mundo. La clásica disquisición de la prioridad entre pensamiento y lenguaje ha quedado denostada, porque es una constatación que ambos son intrínsecamente dos aspectos de esa aprehensión del mundo, e incluso de los límites con los que topamos en ese proceso cognoscitivo. Establecido lo anterior, lo
Hay despedidas que se tiñen de ironías punzantes, que a su vez evidencian la rabia por el deseo negado que genera la separación. Indican la dificultad de aceptar un cambio esencial en la naturaleza de esa relación que se ve truncada, tal y como se había desarrollado, hasta ese punto de inflexión. Quien dramatiza o
Me place recordar y facilitaros de nuevo el audio que Jesús Vera hizo de uno de los relatos de mi libro. Añado, asimismo, algunos aforismos de los cuatrocientos que forman parte de RELATOS Y AFORISMOS.…quizás sea un presente idóneo para quienes viven inquietos por trascender lo cotidiano y aletear por esos parajes que parecen arduos
Quizás no haya otra forma de estar en un mundo como el nuestro –desquiciado por padecer una carencia de horizonte, sea de la naturaleza que sea- si no es aferrándonos cual garrapatas duras a nuestro huésped ¿Qué puede hospedarnos en un entorno desabrido, cuya estructura nos desdeña como objetos inútiles si osamos zafarnos de ella?
En el ennegrecido silencio de la noche, agotada ya la barahúnda que nos destartala como robots de hojalata, emana un hilo de voz diferente; un decir que sin fonética que irrumpa en el templo nocturno de la revelación, nos conecta con lo amagado y reprimido de nuestro sentir diurno. Es ese tiempo privilegiado en el
Publicado en Masticadores de Letras, de Editorial Fleming
Ayer acudí al centro de asistencia primaria (CAP) de mi barrio y me quedé estupefacta cuando constaté que ya no existen las visitas de urgencias; han pasado a denominarse “visitas espontáneas”. Es verídico aunque parezca un chascarrillo; entiendo que consecuencia del lenguaje eufemístico que licua y disuelve progresivamente todo en nuestra sociedad. Mi primera reacción
El cansancio que se aferra al estado de normalidad, abatiéndonos y postrándonos como seres incapaces casi de movilidad, se gesta en el transcurso de una cotidianidad anodina que nubla el qué y el porqué de la existencia. No se requiere magnos sucesos que nos noqueen; al contrario, lo que nos carcome es la insulsez de
Si escribiendo una novela te tropiezas con un escollo del que no puedes zafarte con maestría; es decir, generando una metáfora que dote de contenido simbólico lo narrado -más allá de la literalidad del texto-, permanece, regodéate en el transcurrir de un tiempo que la vida necesita para que puedas ver y mirar esa sustancialidad








