Barcelona, siendo uno de los objetivos prioritarios del Estado Islámico en estos momentos tal y como establece el video que difundieron tras los atentados, metaboliza el horror con una velocidad asombrosa. No más seguridad en los transportes públicos, ni en los grandes centros comerciales, ni en centros neurálgicos de la Ciudad. ¿Temerario el gobierno catalán,
Autor: Ana de Lacalle
La vejez es esa etapa en la que ya no hay reconocimiento posible de uno mismo, porque lo relevante es tan nimio que tan solo espera no haberse desvaído llegado el último hálito de la consciencia.
Hay un spot publicitario en el que aparece un individuo cuestionándose –lo cual ya es para quedarse perplejo- por qué a una bebida la denominamos así, si aún no está bebida. La pregunta remite a los usos y al sentido del lenguaje, y es aparentemente tan simple pero a su vez tan lógica que sería
Nadie puede dar lo que no tiene. Parece una verdad de Perogrullo. Pero quizás ocurre que constatamos haber inoculado en nuestros hijos aquello que creemos no poseer ¿de dónde procede ese recurso beneficioso? Diría que de esa íntima guarida protegida que nos permitió sobrevivir a nosotros mismos.
Vivimos una época doliente. En duelo perpetuo por la pérdida de un horizonte creíble, cuya legitimidad se base en el respeto de la vida humana, en toda su extensión, de una vida digna de humanos –aunque sea algo complejo el consenso al respecto- Esta ausencia, que fagocita voluntades y gestos en pro de la banalidad,
Amamos con la inconsciencia de que lo amado nos pertenece, debe ajustarse y satisfacer las expectativas de cuanto consideramos que dejamos depositado y donado de vida en ese esfuerzo de amor “incondicional”. Pero el tiempo evidencia esa traición, a nosotros mismos, con una regurgitación agria de lo que nunca podremos poseer.
El retorno a este blog, al que tantas horas he dedicado, me remite paradójicamente a un cierto estado de torpeza propio de quien inicia un cometido absolutamente virgen. Intuyo que esta desazón resida en la convicción de que siendo algo más vieja y más cansada, no soy más sabia, sino, antes bien, me recubren el
Como mencionaba ayer, disfrutaré del privilegio, por necesidad tal vez, de unas largas vacaciones hasta setiembre. Todos necesitamos de un período de silencio público, en el que nuestras elucubraciones se despachen en la intimidad. Y, sobre todo de lectura sosegada, al desprendernos de otros compromisos autoimpuestos. Así me despido con una reflexión escrita hace tres
Acabo de apercibirme, por uno de esos mensajes “nomeolvides” de Facebook, que hace seis años que inicié decidida e indignada mi periplo bloguero por la red. Ciertamente me rondaba la idea como una nebulosa que no adquiría nitidez, y fue la chispa del 15M la que me empujó a escribir diariamente y no parar. Nada
No hay contradicción entre el lenguaje y el gesto, uno está sujeto al deber, el otro al querer, y como humanos mientras lo que deberíamos hacer pueda ser distinguido de lo que queremos hacer, el gesto espontáneo que brota de la voluntad oprimida será siempre el auténtico querer. ¡Qué vida más absurda la de aquel