Entre la niebla, y remolcando un cansancio, como el que describe Hanke, en mi mente tironean diversas ideas sobre la próxima obra que se va imponiendo como una necesidad o una exigencia de vida. Quien resta apresado por el gesto, hábito de escribir, no puede resistirse a ser secuestrado por ficciones, pensamientos y tan solo
Lou André-Salomé ha sido una mujer menospreciada en la historia del pensamiento, así como distorsionada en la imagen que de ella se ha dado, casi como musa platónica de grandes intelectuales, a los que por otro lado tuvo la inteligencia y coraje de cuestionar en sus planteamientos filosóficos y a los que sin duda influyó
Siendo la denominada muerte voluntaria –eufemísticamente, como marcan los cánones vigentes- la causa de fallecimiento no natural más elevada –por encima de los accidentes de tráfico- es sorprendente que sea una cuestión tan velada. Algunos aluden al conocido “efecto Werther”, el cual nunca ha podido ser rigurosamente demostrado, y al que hay que contextualizar en
Nos estremecemos con aparentes nimiedades cotidianas que constituyen, al fin y al cabo, lo más transparenteL y nítido que albergamos en el interior. Por ello, lo supuestamente intrascendente nos conduce a pálpitos insospechados que colman esa comisura raramente transitada. Quizás, aspiramos a intangibles imaginarios que saturen rotundamente el anhelo, ese deseo o necesidad de un
El insomne es como un vagabundo sin lugar, ni tiempo, quebrando los ritmos establecidos y ortodoxos. Su mente no gestiona la necesidad de lo externo, sino la vivacidad de las ansiedades que se desprenden de la ignorancia que le atemoriza. Los requiebros que forzadamente dibuja con el cuerpo, para catarsis del alma, al repensar inquietantemente
Ayer, experimenté un efecto diabólico que, quizás porque rebusco donde nada hay, me dejó algo perpleja. Publiqué en este blog una entrada sobre las “Pérdidas” que tan solo tuvo unas horas de vida, porque la estupidez informática provocó su pérdida, con lo cual supongo que algunos os topasteis con el mensajillo de “no se ha
Cuando nos sentamos ante un papel –o pantalla- en blanco, podemos sentirnos atrapados por compulsiones que nos harían verter contenidos inapropiados, pero protegernos, a la vez, gracias a la acción de un sensor de autodominio que inmediatamente descargase su sabio elixir. Tal vez la pasión sea siempre enemiga de la reflexión, pero la reflexión sin
Aun disponiendo de una herramienta de valor superlativo como es el lenguaje simbólico –tal vez porque priorizamos su vertiente conceptual- lo percibimos escaso para manifestar nuestro siendo. Seguramente porque Sócrates tenía razón cuando denostaba el pensamiento escrito por su naturaleza estática y de pretensión definitiva, por cuanto la búsqueda de la verdad -cuya existencia sostenía
“(…) Él decía (J.FY.Fréhaut) que el aumento del flujo de información en el seno de la sociedad era en sí, algo bueno. Que la libertad no era otra cosa que la posibilidad de establecer interconexiones variadas entre individuos, proyectos, organismos, servicios. Según él, la libertad máxima coincidía con el máximo número de elecciones posibles. En
El amor emerge como un brote cetrino enraizado, expelido desde las entrañas, sin que intervenga en este afer razón, ni voluntad. No obstante, esta conexión, volviéndose añeja, debe ser revitalizada y abonada por un acto de fidelidad –para nada hablo de sexo- que ponderando lo vivido, exige un querer preservar un vínculo auténtico que, oscilando