La elegancia no es una virtud porque, en ocasiones, su aparecer es impostura. Una virtud debe serlo incondicionalmente ya que si existe cualquier resquicio de duda sobre su conveniencia es porque, posiblemente, estemos dirimiendo en torno a sucedáneos o espejismos. Ser justo, solidario, honesto siempre es ser virtuoso y ninguna coyuntura puede quebrar nuestra convicción
La pasión no es nunca compasión, ésta puede exigir gestos desapasionados.
Todo puede ser reducido a su opuesto, sin esa posibilidad no hay nada.
Para Platón la Democracia no dejaba de ser, en definitiva, el gobierno de la gran mayoría ignorante, que en nuestros días, diría está representada por un sofista hábil elegido en unas elecciones –el cabeza de lista- Aunque nosotros sabemos que Platón era un aristócrata elitista y que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
Regresar emocionalmente, desde la soledad, con alguien que ya apura su final, es un intento de búsqueda de lo mejor que restará en ti tras su partida. Es un duelo que se inicia con anterioridad a la separación real que tiende a facilitar la elaboración de ese acto definitivo. Pero si ese proceso retroactivo no
Tendemos a reclamar derechos cansinamente por ninguneados. Los básicos, que son a mi juicio los sociales y económicos sin los que difícilmente pueden ser ejercidos los civiles, conforman ya una sintonía de fondo de la que nadie se apercibe. El sistema económico único opera como un imperio sin fisuras que tiende a premiar a la
El mal es una banalidad –expresión arendtiana- si atendemos a la inconsciencia del que efectúa actos malvados, nunca a la ignorancia. Si nuestra época está llena de frivolidad en diversos aspectos es, precisamente, por esa falta de consciencia y responsabilidad de las auténticas consecuencias que tienen nuestras acciones. Y deseo destacar que inconsciencia e ignorancia
Quien se identifica consigo mismo, está próximo a perder la perspectiva; quien tan solo se asemeja cercano a la alteridad.
Ninguna generación puede calificarse de “perdida” ya que cada una carga con los despropósitos de su época, haciendo posible generaciones, tal vez, con mayor fortuna.
Extenuad las palabras hasta llenar el espacio de silencio y callad. Callad y estad. Estad como supuesto implícito para poder callad. Y alcanzado ese estado de fatiga y pasividad, dejad que acontezca cuanto sea, que nos arrastre definitivamente a la certeza, despojándonos de la angustia de un no saber que menoscaba el ánimo y la