Todo tiene su tiempo, o cada cosa el suyo. Este año no está siendo prolijo en publicaciones en el blog. Por un lado, publiqué el último libro “Filosofía desde las entrañas” Terra Ignota Ediciones, que por supuesto os invito a leer si habéis sido seguidores de esta bitácora. Por otro lado, otros menesteres me han
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Año de realización – 2024 , Typ malby – Pintura sobre lienzo. Rinetta Feliz “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta al día su propio mal.” (Mt 6-34). Hay frases evangélicas que han pasado casi a formar parte del saber popular, lo
Las generalizaciones siempre son fallidas. El enunciado que afirma que todo A es B, tiene un uso ordinario habitual, pero está siempre sujeto a su falsación. De ahí que, debamos ser cautos con las generalizaciones que son formuladas a la ligera y que la realidad desmiente tarde o temprano. Un caso concreto, en el que
Deambular como ser contingente, como real, por la contingencia misma nos aboca inexorablemente a una incertidumbre que no creemos poder soportar. Educados en las certezas de la racionalidad, sentimos un fracaso vital al apercibirnos como seres, que, siendo prescindibles y azarosos, están aquí, y algo deben decidir y hacer para resistirse a las abruptas andanadas
Regresar a momentos del pasado que han sido claves para nosotros, no nos permite modificarlos en modo alguno. Sin embargo, a veces, no podemos evitar que la imaginación recree situaciones de forma bien distinta a como sucedieron. Nos deslizamos mentalmente por esa otra manera de actuar o reaccionar que hubiese sido viable, pero no fue
Estamos siempre al filo de la navaja [1]aunque no seamos conscientes de ello. El instante en el que ahora nos hallamos, yo mientras escribo, vosotros mientras leéis, puede voltearse y dar un giro de ciento ochenta grados, convulsionando con una fuerte sacudida la tranquilidad que aparentemente vivíamos. Esta incertidumbre que nos acompaña, y el riesgo
“Reconocemos que lo mejor que se puede encontrar en el mundo es un presente indoloro, tranquilo y soportable: si lo alcanzamos, sabemos apreciarlo y nos guardamos mucho de estropearlo con un anhelo incesante de alegrías imaginarias o con angustiadas preocupaciones cara a un futuro siempre incierto que, por mucho que luchemos, no deja de estar
Que la vida nos otorgue oasis es como recibir un mensaje divino que exhorte: “Carpe diem”, que según la frase de Horacio – “carpe diem quam minimum credula postero”- nos invita a cosechar el día, a vivir intensamente el presente sin fiarnos o esperar al futuro. Esta máxima anima a no desperdiciar el tiempo en
No solo reverberan sucesos del pasado, pues con frecuencia el presente está saturado de ecos que interfieren y paralizan la voluntad de existir, sin más pretensión que sostenerse sin desesperos.
El pasado, en cuanto constituye experiencia, no puede ser empujado al ostracismo, porque deviene el conocimiento básico a partir del cual nos configuramos. Es más, si ese supuesto “pasado” es ya experiencia, no es en absoluto “pasado”. Existe una epidemia cultural con tendencia a despreciar el pasado, como aquello a lo que ya no merece





