Estamos ante la declinación neutra, la que de hecho no declina en absoluto y genera incomunicación por incomprensión de lo manifestado. Nos vemos, unos a otros, sin alcanzar a mirarnos, y suponemos, elucubramos sobre el trasiego mental ajeno, para darnos de bruces con la oscura ignorancia. Y así, solo la compasión circula fluida entre los
Categoría: Anagramas
El terror o el terrorismo, como voluntad y acción de causarlo, tiene diversas formas de manifestación aunque se haya monopolizado políticamente el término para referirnos solo a una. Deberíamos apercibirnos que también provocan pánico y terror no saber si podrás encontrar alimentos para tu familia al día siguiente, si te llegará la carta anunciando el
Al huir las palabras de la incógnita que despejada resuelve la ecuación de las pasiones, no hay posibilidad de dotar de valor a ninguna variable. Nos hundimos en el infinito de la irresolución, o a la desconexión del pensamiento y el lenguaje, acaso porque donde no es preciso el pensar no es posible el decir,
Algún día tenía que ocurrir. Algún día el peso de las cosas debía imponerse a la ligereza que aparentaban. Tan solo era preciso el gesto de quien dirime lo importante de lo efímero, e interceda con decisión y contundencia para que se diluya la apariencia efímera. Solo son necesarias unas palabras, ciertamente era todo tan
Si la Justicia no puede equilibrar la situación de desigualdad producida –incluyendo aquellas en que hay agresor y víctima- no hay compensación y no cabe justicia alguna. Entonces solo resta la ley del talión o la aceptación de la injusticia eterna.
Ejercer de uno mismo, siendo más de uno, no es grato. Todos somos quien queremos y aquellos rastros que emergen contra la voluntad, y mostramos avergonzados. Existimos antagónicamente, siendo auténticos en cualquiera de las apariciones. Aunque lo genuino sea esa unidad que surge de la confluencia de ser contradictoriamente, un individuo maltrecho de la lucha
Atenazar cada gesto, cada mirada, cada intento en nuestro momento final, se me antojó lo más trascendental que nunca habría forjado. Pero se diluía tu manifiesta expresividad y no me era posible poseer nada. Tan solo me quedaban señales luminosas en el interior, sin forma ni contorno, eran sensaciones que no sabía cómo preservar de
Hay quien necesita aferrarse a cosas para mantener vívidos momentos, recuerdos; como si al simbolizarlas en algo material se exteriorizara la presencia de lo que fue y no está más que como sombra lívida en nuestro interior. Una veneración excesiva de la cosa que puede derivar en un fetichismo vacío.
Mientras el Estado actúe, de facto, como una fuerza privada al Servicio de intereses particulares e intente camuflar estas decisiones y acciones bajo la legitimidad del bien común, la sociedad civil estará siendo agredida en sus derechos y demandas. Así, cualquier intento de subversión se atajará dejando espacio en el parlamento a los supuestos rebeldes,
La susodicha calma que sigue a la tempestad es tragedia y desamparo, aunque de apariencia tranquila al haber arrasado incluso con las fuerzas de los supervivientes. El sosiego no deviene como el vómito de una convulsión, sino del tiempo sostenido plácidamente entre las sienes.
