En un mundo deshumanizado, sin horizonte, no caben criterios de decisión, porque donde no hay perspectiva querida no pueden establecerse pautas que orienten en sentido alguno. No se trata en absoluto de imponer ni un fin, ni el medio pertinente; pero sí de consensuar lo humano, lo que humaniza, como objetivo y criterio común.
Categoría: Anagramas
Titubeamos en los juicios de la propia historia, indecisos, confusos; pero cuando los que nos siguen se sienten pletóricos, se extiende un reconocimiento benévolo sobre nuestro hacer, ser y tenacidad en la existencia.
La crítica al desolador panorama político se neutraliza siempre con la estrategia de la identificación. Nada se deja decir desde una perspectiva algo objetiva, porque se apresuran unos y otros a desmerecer lo enjuiciado como tendencioso y malévolo. Tal vez, sea así, pero en tal caso se está evidenciando el final de la política.
Siendo individuos encarnados prescindimos mentalmente de dicha sujeción, empecinados en devenir pura evanescencia que nos garantice la eternidad. Una quimera absurda, aunque fuera posible, a tenor de que la vida es un existir desnortado.
Israel, tal vez el pueblo mal elegido. Aunque “muerto Dios”, solo cabe pensar que se eligieron a sí mismos, porque no siendo el único víctima de un terrorífico genocidio ¿por qué no elegir al hombre, verdugo y víctima de su depravación? Basta de egolatrías y exigencias que solo llevan a la autodestrucción.
A consecuencia de la denominada crisis económica, los sindicatos se han revelado como transparentes herramientas del poder político-económico, vendiendo los derechos laborales y sociales tan duramente conquistados. El paro, la precariedad laboral y las pensiones son hoy reivindicaciones de colectivos cívicos concienciados de la inminente necesidad de prescindir de las representaciones y actuar masiva y
Si el agudo jolgorio de las aves pudiera insuflarnos la esperanza de una nueva primavera, removeríamos la corriente del viento con cada decidido gesto. Pero, decae el silbido conforme avanza el día y con él, un silencio fúnebre sin aire, ni visos de mutaciones inéditas. Las aves solo anuncian el amanecer cotidiano, sin pretensión alguna.
El desvelamiento de lo oculto conlleva una abrupta reacción que evoluciona desde la incipiente negación de lo revelado hasta la indignación desmedida por el engaño. Tras ello, la aceptación y resignación melancólica que merma la voluntad, o sea toda potencia de cambio o alteración, ante la evidencia de que lo posible ya fue consumado. Solo
Lo que deviene más devastador de algunas sentencias judiciales –la Manada es una más, a pesar del valor simbólico que ha adquirido- no es únicamente la cosificación y el ninguneo de la mujer, sino que dan pábulo para que otros depredadores con una sola cabeza –y no hablo de la que aloja el cerebro- continúen
Quien renuncia a desear se entierra lentamente en la desesperanza y la nada, porque los deseos son impulsos vitales que nos hacen sentirnos y querernos vivos para la consecución de lo anhelado. Si nos avezamos a la renuncia moralista –en ocasiones nada sustentada éticamente- vamos adentrándonos en la caverna donde aguardan los despedazados.