Hoy, una alumna de bachillerato de la comunidad de Asturias me preguntaba vía twitter cuáles son los problemas más urgentes que debe afrontar la Filosofía en la actualidad. Lamentándome de que esta red social no deja espacio más que para empezar a formular la respuesta, he intentado, a pesar de todo dejar patente que lo
Autor: Ana de Lacalle
Sin conocimiento no hay virtud, o posibilidad diríamos hoy de actuar moralmente, porque –y seguimos con el Sócrates platónico- quien sabe lo que es el bien no puede, por voluntad propia, no quererlo y actuar en sentido contrario, ya que se siente eróticamente atraído y el bien constituye el único objeto posible de su voluntad
Mientras cedemos, sin conciencia alguna, a las ráfagas virulentas que ornamentan engañosamente este incierto transitar, nos deterioramos y denigramos como entes que solo son, siendo; y precisamente es este gerundio el que nos da entidad y nos la rebana. Ya que el acto de ser nos sitúa inermes en el campo de batalla; y su
La escritura es la forma lingüística mediante la cual expresamos quimeras, angustias, desazones y una diversidad de inquietudes que rebuscan su plasmación estética; tal vez como una resolución catártica. Quien juzga a todo escritor que tiene la voluntad y el deseo de publicar como individuos narcisistas y egocéntricos que solo buscan la fama, ignora absolutamente
Se escabullen musitando entre los labios sujetos, verbos y complementos; todos ellos conformando hiperbólicas metáforas que tienden a enervar las emociones, la motivación y las creencias más estimulantes. Así, leer equivale, en este contexto, a edificar mentalmente un mundo deseable. Opera, de hecho, como un lenitivo que permite simular que ciertamente “vivimos”. No obstante, esta
Inhibiéndonos del mundo, podemos deslizarnos como culebras entre los resquicios de su lentitud, para advertir la ubicación subrepticia que se nos muestra como propia, tras el fracaso reiterado de transitar por un hábitat del que no podemos apropiarnos, pero que nos engulle y deglute como a insectos insignificantes hasta someternos o aniquilarnos. Carecemos de la
Desbocados por el ansia de obtener un reconocimiento acaso tardío, podemos actuar por actuar. Es decir, realizarnos continuamente en algo objetivable que nos desconecte de nuestra interioridad. La ventaja obvia es que nuestra identidad se reduce a lo que hacemos, velando la incapacidad de demarcar quién somos. No obstante, como curiosidad, la etimología del verbo
Llueve, llueve… no cesa de llover; se precipitan lágrimas desmesuradas que parecen proceder de un cielo invisible, encapotado de nubes, neblinas opacas que ciegan ese azul celeste que añoramos. Oí decir, tal vez de niña, que los ángeles, esos seres deseados para guardarnos del mal, llantean a menudo al observar cuanto acontece en la tierra:
A través de las letras de Stefan Zweig –reconociendo por supuesto la excelente labor de sus traductores que me permite pasearme por el paisaje literario único que constituye su obra- las novelas parecen renacer como diarios exhaustivos de la psique de sus protagonistas. Ya tuve esa experiencia grata y perturbadora-paradójicamente- cuando leí su “Novela de









