Avezados en los entresijos de la existencia, no permanecemos por ello exentos de conmovernos ante la amplitud de lo posible que deviene acontecer. Y en ese perpetuo e imprevisible estar, podría acometernos una situación insólita, semejante a la que producimos oníricamente y que se no antoja inverosímil. Como, y a modo de ilustración, descubrirnos en
Autor: Ana de Lacalle
Ciertamente, hay conceptos que solo podemos pensarlos desde su negación. Este sería el caso del “infinito”, que por mucho esfuerzo de aprehensión que realicemos, tan solo podemos alcanzar una intuición difusa a partir de lo no-finito. Aunque seamos capaces de operar como si lo concibiéramos, porque derivamos sus implicaciones, constituye un supuesto metafísico que nos
«Quizás porque se nos quedó escaso el ámbito en el que desplegarnos, ansiamos derribar los límites para crear nuevos espacios vitales, pues intuimos que los hay; que debe haberlos. Y esta intuición no procede de la nada, sino de la humilde convicción de que no puedo haber agotado, desde mi finitud, todo el ámbito de
Fracasar es parecido a morirse: te libera tanto como morirte, solo que te deja la conciencia necesaria para disfrutar de esa liviandad, de esa falta de necesidad que tienen los muertos. Y te da la posibilidad de estirar hasta lo indecible tus últimas palabras. (…)Quizá deba llevar la coherencia de la frase hasta su fin
El fracaso vital emerge cuando logrado todo, se siente ser nada, o no-ser, o lo equivalente: una vacuidad incomprensible deudora de un malogrado sentido.
Aquel que mendiga el reconocimiento ajeno, se vio privado de la satisfacción de los afectos más perentorios, y aquejado de ninguneo, repta sutil y sigilosamente para que la mirada del otro le espejee quién es.
(…)Si es verdad que el mundo pide ser transformado es porque hay un sentido en la realidad que pide acontecer; pero si es verdad que ese sentido pide acontecer, es que su advenimiento se ve impedido de alguna forma. (…) He aquí, pues, por qué filosofar: porque existe el deseo, porque hay ausencia en la
Subyugados por una irritación del flujo neuronal, se deslizan, ante nuestra impotente mirada, los modos, los gestos, las palabras, anidándonos casi inánimes en la penumbra del intento fracasado de ejecutar las conexiones sinápticas pertinentes. Algo así, como si nos excediera el cúmulo de aconteceres, que nos ocupan y preocupan, y ante semejante asalto se desfigurara
“LO QUE NO NOS MATA, NOS HACE MÁS FUERTES” NIETZSCHE SINOPSIS Existe una diversidad de formas de expresar la interpretación del mundo; en esta recopilación se muestran dos: los relatos, como recorrido breve y hondo por algún aspecto de esa realidad subjetivamente construida, y los aforismos, como síntesis escueta de una intuición relevante. En el
No es un ejercicio liviano el reconocimiento de las propias insuficiencias, carencias y limitaciones. Es como identificar lo sucio que velamos a los otros en nuestro aparecer casi impoluto, y vernos disociados entre lo que mostramos y esa mezcla que nos enmugrece y nos enturbia. Quien se siente capaz de desenmascararse ha conseguido, en primer