Autores hispanohablantes nos presentan diez historias en las que el protagonista es un gato. Edición agosto septiembre 2020.
Categoría: Relatos y otros
La alborada proyecta un amanecer simbólico porque en su fulgor aguijonea mi mente con imágenes perturbadoras: un infante en un campo de refugiados que acaricia, con ternura, el cabello del bebé que duerme a su lado; personas deshumanizadas por la pobreza que dormitan en la calle, replegados como un feto sobre sí mismos; colas de
Su cuerpo se deslizaba como serpenteando para no ser detectado; ni por el ruido involuntario que pudiera hacer, ni por el bulto que erguido hubiera constituido. El objetivo: la caja de galletas de chocolate que escondía su madre. Sigilosamente, avanzaba con lentitud y sumo cuidado de su habitación hacia la cocina; exactamente, al armario ubicado
Me deleitaría estar siempre acompañada de un Sancho Panza. Ese hombretón todo honradez, de baja estatura, que se arrastra tras quien considera que no se halla en su lugar, por compasión; intentando con paciencia y un chorreón de realidad, bajarlo al terreno donde se dirimen las cosas cotidianas, para que el otro no muera de
Existo con la soledad hincada en el alma, en un fluir perpetuo entre olas agitadas que resguardo en mi desván interior. Me duele la carencia, el silencio de los otros que se torna indiferencia e ignorancia. Me exijo persistir, impostando una estabilidad que no altere un ápice a quienes se hallan en mi entorno. Mas,
A veces, la mente padece una disrupción con el supuesto sustrato neuronal y sináptico que en condiciones normales la impulsa a fluir, elevándose como una entidad autónoma. Tal desgarre acontece precedido de una vívida irritación que blanquea y bloquea la mente, incapacitándola para ser lo que tímidamente intuimos que, tal vez, es. En ese instante
Nunca se sintió llamado a ser nadie excepcional. Los héroes se reconocen a sí mismos por su superioridad moral ante los otros y su decisión de asumir semejante responsabilidad. Arthur solo deseaba llevar una existencia digna y discreta, motivo por el que se forjó con el esfuerzo y tesón de cualquier otro humano. Pero, desgraciadamente
¡Cuán difícil es abstraerse de esta fílmica situación en la que nos han sumergido! Este era el lamento recurrente de Jan que, abatido por un alud que había paralizado la vida de todo el planeta, se sentía incapaz de vislumbrar un final satisfactorio de esta hecatombe. Así es que, confinado o en un subterfugio de
Los propósitos iniciales deben estar supeditados, a veces, al flujo de emociones desbordantes que no nos dejan opción: exigen su manifestación, y esta forma de explosionar puede darse lingüísticamente. Así que, prescindiendo de lo previsto, necesito recordar algo que ni tan solo he visto, ni observado directamente; solo un breve video de móvil que me
“Polvo sois y en polvo convertiréis” reza el Eclesiastés. Y con las cenizas de quien amamos en una urna, sentimos un espeluznante y frío hormigueo recorriéndonos el cuerpo; mientras, prudentemente alejados de esa especie de ánfora, recordamos lo mínimos que somos y lo ínfimos que devenimos. Generados por un polvo, hechos polvo por los avatares









