Los propósitos iniciales deben estar supeditados, a veces, al flujo de emociones desbordantes que no nos dejan opción: exigen su manifestación, y esta forma de explosionar puede darse lingüísticamente. Así que, prescindiendo de lo previsto, necesito recordar algo que ni tan solo he visto, ni observado directamente; solo un breve video de móvil que me
Categoría: Relatos y otros
“Polvo sois y en polvo convertiréis” reza el Eclesiastés. Y con las cenizas de quien amamos en una urna, sentimos un espeluznante y frío hormigueo recorriéndonos el cuerpo; mientras, prudentemente alejados de esa especie de ánfora, recordamos lo mínimos que somos y lo ínfimos que devenimos. Generados por un polvo, hechos polvo por los avatares
Estremecido por las noticias que emitía la televisión, se vio forzado a desconectar la “caja tonta”—que cada vez percibía como más hábil y sutilmente manipuladora de la opinión pública—. Así que abandonando el sofá, se desplazó hacia la cama para intentar deleitarse con una lectura. Siendo amante de los clásicos decidió enfrentarse a “El
La cruda existencia nos vuelve vulnerables: desprendidos de lugar propio, devenimos víctimas golosas de pasiones desatadas, desnudas de convenciones que nos arrostran, someten y deslumbran. Solo, cuando la voracidad del impulso que busca satisfacción como lenitivo benéfico para soportar lo absurdo, que se encarniza en lo más rastreramente cotidiano, se va desvaneciendo, retomamos
La urbe se extendía por una explanada abrupta. Su fisonomía espejeaba los rasgos diversificados que delataban incisiones profundas en el espacio social. Una zona ornamentada de grandes chalets con jardín, piscina y cualquier otra variedad de boatos cuya profusión resultaba exorbitante; otro encuadre de edificios compuestos de pisos de generosa extensión y ciertas comodidades; y,
En un arrabal anexo resguardo discretamente la pena, inhumada como si hubiese fenecido a base de ignorarla. Y nadie piense que se apoderó de mí la vergüenza o el pavor de traslucir debilidad ante los fisgoneos ajenos. No, es mi propio temor por sentirme poseída y embadurnada de brea líquida; esa que ennegrece el alma
Susurramos las palabras con un discreto temblor ante el miedo de agraviar, sin voluntad de ello, a quienes nunca deberían sentirse aludidos por su eco. Y este delicado gesto nos honra. Mas, sería paradójico que nuestra tenue voz se diluya como un murmullo residual sin que quienes deberían reaccionar ante semejantes aseveraciones se zafen por
Vacilando entre el desasosiego enquistado por un no-pasado y el apremio urgente de proseguir estando, a su pesar, le sobrevino un vahído inusitado hasta entonces. Le pertenecía un cuerpo fortalecido e inmune a los vaivenes del alma y aquel suceso que le trasladó durante un lapso mínimo de tiempo al paraíso de la inconsciencia, se
ARTÍCULO DE REFLEXIÓN sobre las paradojas humanas https://letrasypoesia.com/2020/01/19/la-incertidumbre-de-los-tropiezos-vitales/
Agazapado, entrelazando sus miembros periféricos como un infante que se escurre entre su propia oscuridad para dejar de estar, se mantuvo durante horas, casi sin respirar; su deseo era abandonar esa presencia que lo delataba y lo tornaba diana de dardos envenenados. En un rincón, recubierto de penumbras, creía hallarse indemne, protegido por inexistente y,









