La libertad de expresión es uno de los derechos civiles básicos de una Sociedad democrática, pero no solo porque permite al individuo manifestar su opinión respecto de cualquier cuestión, sino porque la democracia debe garantizar que esta libertad se ejerza con respeto. Actualmente, tendemos a confundirla con “decir lo que me dé la gana” y
Categoría: Anagramas
El ejercicio de la libertad rara vez consiste en elegir entre la inmensidad de opciones que se nos presentan, sino antes bien en decidir cómo reaccionar ante lo ineludible e impuesto. Aunque se disfracen de un halo de libertad liberal, nuestras decisiones están acotadas si deseamos formar parte del sistema y sobrevivir. Será que la
Reverberan nebulosas oníricas porfiando ser explícitas y transparentes, para ser miradas, tratadas, aprehendidas y nítidas. Sin embargo, una resistencia desmesurada obstruye ese resurgir que a gritos mudos brega, manteniéndolo entre la bruma, turbio y confuso para no conocer, lo que tal vez deba ser ignorado.
Enfilamos un camino pantanoso, cuyos cenagales son sombras persecutorias de un dolor originario, ese pecado mítico con el que justificamos el mal, que es lo que se torna incomprensible. Acaso, invocamos a la culpa, surgida del deseo prohibido de conocer y liberarnos de la ignorancia, para legitimar la existencia de lo pernicioso como el merecido
Hay “aires difíciles” como aseveraba Almudena Grandes, pero también soplos compasivos o empáticos –término menos contaminado por la tradición judeo-cristiana- que se infiltran por los poros epidérmicos, persistiendo latentes y presentes, para renovar beneficiosamente nuestra percepción de la existencia y generar un cierto atisbo de esperanza. Quizás no sea sino un espejismo, una ilusión, una
“Pues lo que un hombre es por sí mismo, lo que le acompaña en la soledad y nadie puede darle o arrebatarle es manifiestamente más importante para él que lo que pueda poseer o ser a ojos de los demás” Arthur Schopenhauer, Aforismos sobre la sabiduría de la vida, cap. 1 Lo más significativo de
La comunicación no verbal trasluce principalmente estados emocionales, sentimientos, que suscita la presencia y la interacción con el otro. Constituye el contenido latente de nuestro lenguaje, algo que se asemeja a esa sentencia que, posteada en este blog, afirma que el gesto espontáneo que brota de la voluntad oprimida –de lo que por decoro verbalizamos-
Contenemos los humanos un oxímoron por naturaleza irreductible: la conciencia onírica que nos acecha endémicamente con pesadillas pavorosas y angustiantes. No existe posible fuga si huimos de nosotros mismos, porque, donde se desvela lo inconsciente, colisionamos con la oscuridad buscada, alumbrada por una conciencia auténtica que nos impele a huir, aunque tan solo devenga una
Solo en el silencio murmuran los quejumbrosos gemidos de la orfandad de sentido. Acaso, sea el ruido la fuga más común de los que carecen incluso de conciencia del trágico desatino de existir. Neutralizando el estruendo aumentamos el riesgo de renunciar a ser, por ello entronizamos un sistema raudo, ligero y antídoto de cualquier atisbo
Tras un largo periodo de intensa actividad en el bloc, con la novela que se edita ahora y otra que está a medio camino, me concedo un par de meses de vacaciones en la publicación de post en esta bitácora. El descanso nunca lo es de forma absoluta, porque de lo contrario habríamos perecido. Es