Aun disponiendo de una herramienta de valor superlativo como es el lenguaje simbólico –tal vez porque priorizamos su vertiente conceptual- lo percibimos escaso para manifestar nuestro siendo. Seguramente porque Sócrates tenía razón cuando denostaba el pensamiento escrito por su naturaleza estática y de pretensión definitiva, por cuanto la búsqueda de la verdad -cuya existencia sostenía
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“(…) Él decía (J.FY.Fréhaut) que el aumento del flujo de información en el seno de la sociedad era en sí, algo bueno. Que la libertad no era otra cosa que la posibilidad de establecer interconexiones variadas entre individuos, proyectos, organismos, servicios. Según él, la libertad máxima coincidía con el máximo número de elecciones posibles. En
El amor emerge como un brote cetrino enraizado, expelido desde las entrañas, sin que intervenga en este afer razón, ni voluntad. No obstante, esta conexión, volviéndose añeja, debe ser revitalizada y abonada por un acto de fidelidad –para nada hablo de sexo- que ponderando lo vivido, exige un querer preservar un vínculo auténtico que, oscilando
Los estados de la Unión Europea han sumido a las clases medias y bajas en una precariedad vital ad eternum, sin precedentes, motivo por el que han creado un caldo de cultivo favorable para la pujanza de los populismos nacionalistas de derechas, y no porque los de izquierda no lo hayan intentado sino porque su
«No hay forma más dolorosa de sentir la irreversibilidad del tiempo que a través del remordimiento. Lo irreparable no es otra cosa que la interpretación moral de esa irreversibilidad. El mal nos desvela la sustancia demoníaca del tiempo; el bien, el potencial de eternidad del devenir. El mal es abandono; el bien, un cálculo inspirado.
“El rechazo total de la realidad no supone por tanto promover una «tabula rasa» con la que llegar a un comienzo absoluto sino una «epojé». La «epojé» consiste en poner entre paréntesis la actitud natural de aceptación del mundo. Esta «epojé», este poner entre paréntesis nuestra relación de adaptación a la realidad, la lleva a
El neocapitalismo se impone sibilinamente como el pensamiento único; eso sí, su audacia le lleva a mostrarse como un populismo que puede conectar precisamente con sus propias víctimas: aquellos que se hallan en situación de pobreza debido a una crisis que, si no nos engañamos, no puede ser superada por los ya excluidos económicamente, que
“Kleist fue el primero que estableció para el teatro moderno su complejo dominio de la seriedad insegura (…) Aspira a una polifonía en la que ironía y responsabilidad, gravedad y deleite, están implícitas por igual. Sus argumentos parecen desplegarse en diferentes niveles de realidad y no estamos seguros sobre cuál es el ‘más real’ en
Quien gobierna para los potentados económicos, provoca, se enfrenta y se arriesga a que la masa resucite de su aletargamiento y se revuelva iracunda contra quien los explota y exprime excediendo el umbral de lo tolerable. Podría parecer que la quema de edificios, coches y otros actos violentos han surgido repentinamente en el seno de
La liberación sexual de los años ochenta en España convirtió a una generación en el caldo de cultivo apropiado para que el SIDA se convirtiera en una epidemia devastadora. Muchos se quedaron en el camino a causa de un virus desconocido pero que actuaba indiscriminadamente cercenando la vida de jóvenes que solo anhelaban cumplir el