La existencia de todo ser humano, que ha tenido una vida mínimamente digna, se adentra tras su culminación en un estado de decadencia física que forja otra mirada o perspectiva. Es un momento de regreso, resignificación, asimilación de cuanto hemos experimentado, hecho o lo que decidimos no hacer. Establecer una edad en la que esto
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El término indigente, etimológicamente, hace referencia al individuo que carece de medios para subsistir -no dispone de empleo, ni casa, ni dinero para cubrir necesidades básicas-. En este sentido, formaría parte de las bolsas de pobreza que aumentan en los países desarrollados, en los cuales se aplican políticas cada vez más nítidamente neoliberales. El origen
En el inicio de una pandemia que no podíamos -los ciudadanos de a pie- imaginar, el existir ya era un acontecer problemático. Todo lo que sobrevino después, hizo temblar las condiciones de posibilidad de la existencia; entonces ya no urgía tanto su sentido como el mantenerla por instinto. Sin embargo, prolongándose la situación en el
Una vida digna es aquella respetada por igual en todas las personas; no mereciendo mayor valor unas u otras en función de las circunstancias sociales o económicas. La dignidad es pues un valor intrínseco a la vida que ningún otro puede poner en duda. Tan solo, el sujeto viviente puede enjuiciar si su vida es
OS INVITAMOS AL PRÓXIMO ESPECIAL DEL CLUB MUNDIAL DE FILOSOFÍA, EL PRÓXIMO 5 DE ABRIL A LAS 21H DE EUROPA CENTRAL. COMO INVITADA MÓNICA JÍMÉNEZ, PSICOANALISTA; JUAN PABLO VIOLA, DR. EN FILOSOFÍA Y OSWALDO LOERA, TANATÓLOGO Y TERAPEUTA EXISTENCILISTA. UNA REFLEXIÓN INTERESANTE QUE NOS INTERPELARÁ A TODOS
Me deslizo por esa hipotética línea del tiempo como si fuese una pendiente, cuyo incierto final anticipas a través de los otros. Unos por la arbitrariedad caprichosa del azar que juguetea con los cuerpos, sin considerar quién es ese ser corporizado. Otros, porque culminan la caída. Y los que seguimos transitando la incertidumbre de la
Si el lenguaje es el pensamiento, o el pensamiento es lenguaje, quizás podamos atisbar por qué allí donde la Filosofía se tropieza y se queda muda, el poeta alcanza un más allá en esa manifestación lingüística de lo que queda tras el acontecer. Más que lamentarnos, deberíamos festejar que sea el poeta quien, en ese
En la medida en que se suceden, el sumatorio de los instantes constituyen toda una existencia. Algunos son fugaces auras que nos arrullan como duendes lisonjeros. Otros se instalan en el tuétano del alma como púas que hieren hasta desaguarnos. Ambos se alternan indefinidamente en nuestra finitud. La cual percibimos como amenaza pavorosa o, bien,
No escribimos por voluntad o, dicho de otra forma, cuando lo hacemos el resultado carece de alma, y esta debe palpitar en cualquier escrito, ya sea literario, filosófico, poético, …Sin ese espíritu que nos anima, que nos mueve a, que constituye el reflejo de un interior vivificador, ninguna palabra, ni texto escrito llega realmente a
Acaso sea la soledad de mármol infranqueable, que incapacita para anudar lazos que templen, esa ausencia de calor vital lo que precipite muertes biológicas ante vidas ya inertes. Un cenotafio que aguarda al desdichado como destino apropiado y propio, habiéndose desvanecido en el abismo de la nada, sin nadie, ni com-pasión alguna. Solo el transeunte anónimo, desbordando









