La sensibilidad humana se satura de las tragedias que él mismo provoca. Existen, de hecho, situaciones de explotación, muerte, maltrato, inanición, que siendo estructurales, se convierten en el testimonio doloroso de una maldad inconcebible. Habiendo superado cualquier atisbo de idealismo, sabemos que no cesarán, porque son la condición necesaria para que los que vivimos en
Autor: Ana de Lacalle
Recuerda Oriol Alonso, en su análisis de la obra de Rafael Argullol[1], que para este “La experiencia se nos escapa por completo, en definitiva. Todos los matices que dibujan nuestra vivencia rompen en todo instante los grilletes que intenta imponer nuestra voluntad. Sin embargo, necesitamos controlar todo lo que se ha vivido y se vive
El insomnio crónico es un síntoma de una agitación interior nuclear que algo nos dice sobre nosotros mismos. Aunque las formas en que puede darse son diversas poseen un denominador común: se evidencia una exigencia excesiva, quizás una culpa latente, y con ello la urgencia de identificar las causas que nos mantienen en ese estado
Sin voluntad alguna de hacer un análisis psicopatológico, para el que no estoy cualificada, discurría como fruto de esa mirada filosófica con la que mi mente filtra lo que le rodea, que la paranoia persecutoria –psicosis en determinados casos- es una forma algo masoquista de gestionar la relación con el mundo. El paranoico se convence
El principio griego “de la nada, nada surge” podría extrapolarse a la dinámica de la mente humana. Desde que nos traen al mundo se inicia un proceso de incorporación de experiencias, progresivamente más complejo, que forja nuestra subjetividad y, por ende, la manera en que interaccionamos con lo Otro. Lo no recibido, lo no vivenciado
Se me antoja, como si de una intuición reveladora se tratase, que escribir es un acto de egocentrismo. Si no fuese así, si no se diese ese esfuerzo de penetrar las propias pantallas reflectoras, y con él un ejercicio de centrarse en el yo, absteniéndonos de cualquier cosa que se halle en el límite externo,
La libertad de expresión es uno de los derechos civiles básicos de una Sociedad democrática, pero no solo porque permite al individuo manifestar su opinión respecto de cualquier cuestión, sino porque la democracia debe garantizar que esta libertad se ejerza con respeto. Actualmente, tendemos a confundirla con “decir lo que me dé la gana” y
Decía Schopenhauer que “la ausencia de toda meta y de cualquier límite es esencial a la voluntad en sí, que es un anhelo infinito”, pero contemplaba la posibilidad de que hubiese sujetos que a consecuencia de “su deseo sordo” desembocaran en un “abatimiento moral”. Y releyendo estas frases de su obra magna “El mundo como
Presentar una novela es suscitar un diálogo y una reflexión sobre las cuestiones principales que se apuntan, sea de forma explícita o implícita, a través de la trama que se va desarrollando. Así entiendo la literatura, como la habilidad lingüística de ahondar en aspectos relevantes de la vida humana. Desde este punto de vista el
El suicidio es el acto de quitarse la propia vida, nada aceptado social, ni moralmente, en principio. En primer lugar porque no cesaríamos en controversias respecto de a quién le pertenece la vida que uno se lleva por delante. En segundo lugar por las dificultades de identificar hasta qué punto es un gesto voluntario, fruto