En algún recodo de nuestra mente, todos desearíamos que los Reyes Magos fueran reales. Que anualmente compensaran el esfuerzo y la generosidad, la bondad de aquellos que no viven centrifugados en su ego, sin importar la renta familiar, ya que no todo lo que podríamos pedir sería de índole material. Que fueran esa fugaz luz
La disposición con la que un individuo se sitúa ante la existencia, condiciona cómo los acontecimientos, más o menos previsibles o azarosos, devienen un infierno o una oportunidad casi salvífica. Un hecho puede precipitar el hundimiento y un final truculento, o bien mutarse en la ocasión de realizar anhelos, siempre pendientes; eso sí, con un
Si de nada sirve un soponcio derivado de la frivolidad de un gesto, ¿para qué padecer una corajina por la insustancialidad de otro, nítidamente ajeno? Más avispado es quien retorna indiferencia, es decir no reacciona ni se afecta, a la veleidad de aquel que carece de subjectum, y no puede ni vislumbrar en qué consiste
Los estudios que se realizan por parte de organismos internacionales sobre el grado de felicidad de los individuos, no acostumbran a ser indicativos claros y nítidos al respecto. En primer lugar, porque los estos acaban midiendo la felicidad identificándola, erróneamente, con el grado de satisfacción en relación al bienestar material que experimenta el sujeto. En
Padecemos la ausencia ineluctable, porque es lo único que –paradójicamente- hace presente lo perdido; recuperando con ese agudo dolor la imagen, el recuerdo vívido de quien se alejó, casi sin mirar atrás. Y anhelamos, ansiamos cualquier gesto que sea un indicio de que seguimos existiendo, para quien se tornó lo ausente.
Los movimientos migratorios se producen generalmente por causas políticas, económicas y sociales. Aunque todas ellas están interrelacionadas, en las últimas décadas hay que destacar la importancia que las guerras y la pobreza han tenido en el flujo migratorio. Esto, a menudo, como consecuencia directa del imperialismo de los países más potentes económicamente que han extraído
Hay silencios que se desbordan de tristeza porque irradian una vacuidad que desemboca en la soledad más siniestra. Aunque pudiéramos creer que de la nada no puede brotar un sentimiento de melancolía honda, tal vez, sea ese no sentir que algo en el interior nos pertenece la causa más recurrente de los que se sienten
El tránsito de un año a otro se celebra mediante una diversidad de rituales y festejos a lo largo del mundo. Aunque sabemos que en realidad nada cambia, pues nuestra mente exige una continuidad espacio-temporal (tal vez no sea tan solo una exigencia cognitiva humana) y así, el año nuevo es el día después del
Según las últimas estadísticas, la Filosofía se halla en una vertiginosa decadencia si nos atenemos al descenso de las ventas de libros en los últimos siete años -67% menos- Esto nos podría generar una convulsión emocional porque lo vinculamos, casi por inercia, con el interés por parte de los lectores de enfrentarse a obras críticas;
Se nos resiste el lenguaje porque se nos resiste el pensar; o, para ser más precisos, rehúsa el sentir esa restricción encorsetada en conceptos que impone nuestra estructura lingüístico-racional, y palpamos la impotencia del decir, la imposibilidad de liberar emociones expresadas de tal forma que puedan ser resentidas por otros. Porque la auténtica comprensión se