(Volvemos, tras un tiempo de descanso intermitente, a las publicaciones diarias, o casi. Y a la lectura de vuestros blogs. Gracias!!!) Un aldabonazo que fragmenta el alma en porciones asimétricas difíciles de reconstruir. Un brazo ejecutor con escasa conciencia moral que dilapida la posibilidad de lo común. Regodeándose en los trozos esparcidos por doquier. Arremetiendo
Categoría: Anagramas
Tal vez, cuanto sucede en el mundo nos sobrepasa, formándose una red caótica de disparidades, fenómenos aislados que somos incapaces de interconectar. Sin posibilidad de establecer un cierto hilo conductor que dé cuenta del acontecer, somos como zombis que deambulan buscando quiénes eran y quiénes son ahora. Podemos admitir que no hay conceptualización que no
Hay quien se siente como una pared de frontón, parando y repeliendo pelotazos. El motivo puede ser que su mostrarse ante los otros sea firme, como un muro de granito capaz de rebotar los ataques. Los cuales, a menudo, son simbólicos y menos veces fácticos, pero sea como fueren exigen de una fortaleza que no
Somos olvido y los residuos nebulosamente asentados en la mente. Incapaces de rastrear cuanto hubo en la memoria, creemos que lo que somos nos pertenece, a menudo sin conciencia de los restos que han ido configurando nuestra identidad. Decimos, y suponemos decir lo que pensamos, aunque nunca poseamos la certeza de que ese pensar sea
En el inicio de una pandemia que no podíamos -los ciudadanos de a pie- imaginar, el existir ya era un acontecer problemático. Todo lo que sobrevino después, hizo temblar las condiciones de posibilidad de la existencia; entonces ya no urgía tanto su sentido como el mantenerla por instinto. Sin embargo, prolongándose la situación en el
Resistirse a escribir cuando sobreviene un reflujo que expele palabras, es un esfuerzo abocado al fracaso. ¡Hay tanto fluyendo interiormente! A veces, harto difuso y confuso; y es, entonces, cuando despojarse de cuanto se agolpa y nidifica en ese yo atormentado, puede resultar clarificador para quien está sufriendo esa convulsión creativa. Escribir, expresar, comunicar: para
No hay experiencia que no pula o, incluso, socave nuestra mente. Su plasticidad nos permite moldearnos, sin excesiva virulencia, a fin de adaptarnos al entorno inmediato y mediato en el que hemos caído. Ahora bien, así como lo recibido y dado por los otros con afecto y amor nos eleva como individuos hasta el máximo
La ausencia es un silencio sostenido; con presencia o no corpórea se inocula en las profundidades del otro como un desprecio. Solo puede quebrarse a voluntad de quien se ha difuminado, con un gesto, una palabra oportuna. Un requiebro que espolee la melancolía ajena menoscabándola, y despertarla súbitamente de esa turbia pesadilla que el ausente
“Un sistema no soporta la contradicción. Esa es mi actitud y saco las consecuencias al respecto. Por eso escribo fragmentos, para poder contradecirme” Cioran, E. Conversaciones. Ed. Tusquets. Barcelona 2010. Pg. 101 Y aclararía, con permiso del maestro, que sin contradicción la condición humana es investida —en términos freudianos— mediante una representación que se aleja
El coraje de decir no se adquiere desprendiéndose del miedo a lo ajeno. Aquello real o imaginario que emana exigencias de lealtades infinitas y acaba apisonándonos el alma. Aprender a responder con un no, ante demandes insaciables o indignas, o simplemente contrarias a nuestro querer, es el acto más elevado de afirmación de la propia









