Lo re-encuentros deseados constituyen un acto de traer el pasado al presente con la lucidez que nos ha imprimido la experiencia. Cuanto re-cordamos adquiere matices, significados que aprehendidos desde el hoy adquieren otro cariz. ¡Y cómo difiere, en ocasiones, aquello que dormita en la memoria! El Otro nos refleja nuestra forma de estar en el
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Pasó Sant Jordi. La avalancha de gente que llenó todas las ciudades de Catalunya ha vuelto a su redil. Las librerías y los libros pasan a hibernar, en su mayoría, hasta el año que viene que, con suerte ni caerá una tromba de piedra, a lo mejor cae en festivo y el sol preside toda
Los humanos no podemos dejar de ser antropocéntricos, a menudo hasta la saciedad. En primer lugar, porque no poseemos la capacidad -que se asemejaría más a la de una divinidad- de mirar cuanto hay desde una óptica externa. Por mucho que nos propongamos hacerlo, es un desiderátum más que una posibilidad efectiva. En segundo lugar,
Ayer, en el hospital de Bellvitge de L’Hospitalet -Barcelona- tuvo lugar una protesta mínima contra los recortes y el desmantelamiento progresivo de la Sanidad Pública. La califico de “mínima” porque la afluencia era escasa, desconozco si por un problema de convocatoria u otras razones más preocupantes. El tema viene de largo. Durante mucho tiempo el
No podemos eludir el paso del tiempo; si así fuera éste no sería tiempo. Su naturaleza, según la concebimos los humanos, es precisamente fluir continuo, deslizarse, y nosotros como embarcados en un navío no elegido vamos recorriendo su estela. Atrás queda el pasado, que nunca lo es realmente, ya que resta inoculado en todo nuestro
El humano es un ser extraño para sí mismo. Habiendo adquirido la conciencia de existir, de estar como cuerpo en un mundo determinado, no reconoce el sentido, el porqué, ni el para qué de una existencia que se desliza a trompicones, con baches y gestos para lidiar con los más perniciosos. Posee la capacidad de
Me atrevería a afirmar que todos nos hemos visto en la situación de ir andando por la calle, o estar sentados en una terraza de un bar tomando algo y que alguien se acerque a nosotros pidiéndonos dinero. Hay quien en estas situaciones ha adquirido el automatismo de decir No, otros dudan y unas veces
Los sucesos se deslizan en el mundo sin que, a menudo, podamos evitarlos. Estos condicionamientos limitan nuestra libertad y desvían los planes que habíamos concebido como deseables. Esto puede constatarse desde una perspectiva empírica y cotidiana en la vida del individuo. Sin embargo, es preciso hacer alguna reflexión al respecto. Algunos sucesos son consecuencias de
Actualmente, el último recurso que se utiliza para justificar una determinada visión de las cosas consiste en sentenciar: “es mi opinión”. Ante tal asertividad parece que solo reste callar y dar por válido lo proferido por nuestro interlocutor. Esta actitud defensiva se basa en la creencia de que “todas las opiniones tienen el mismo valor”.
Nos han arrojado al mundo sin poder ser consultados, ya que propiamente no éramos. Tardamos años en entender cómo funciona este entorno, a veces amoroso, otras áspero, agrio y peligroso. Y cuando hemos incorporado los mecanismos del sistema y hemos sido culturizados, nos acechan las preguntas de por qué, para qué. En definitiva nos cuestionamos









